La Hiperpersonalización, el temor de los Marketeros y los Consumidores

Oct 22, 2019

La hiperpersonalización es una tendencia en auge dejando atrás los contenidos masivos dirigidos al público en general, marcas como Netflix o Amazon ya usan la hiperpersonalización en sus webs basándose en analizar hábitos de navegación, compras y gustos de cada usuario, así el consumidor encuentre cosas más afines a sus gustos utilizando datos a tiempo real y a la inteligencia artificial.

Siendo la nueva tendencia que cada vez mira más por las preferencias de los consumidores, pocos marketeros y publicistas son capaces de aprovechar la hiperpersonalización y carecen del conocimiento necesario para ello, sin ir más lejos, incluso más de la mitad de los marketeros sólo habrán oído hablar de la hiperpersonalización muy por encima y no están familiarizados con este nuevo concepto.

La prioridad en la hiperpersonalización es la de mejorar la experiencia del cliente, para así poder comprender mejor al cliente, mejorar el contenido y su rendimiento, aventajarse ante la competencia y utilizar mejor la inteligencia artificial.

Aun así la mitad de los que aplican la hiperpersonalización dicen tener éxito hasta cierto punto , un tercio carece de optimismo y el resto admiten que su estrategia de hiperpersonalización fracasó.

En contra posición, la creación de contenido, el search & social marketing, mailing, display y chatbots (capaces de responder a preguntas abiertas) son las aplicaciones con mayor eficacia en las estrategias de hiperpersonalización.

En cambio para los consumidores, esta gran recogida de datos por parte de las marcas para pulir sus campañas con el targeting a máxima potencia y convertido en hiperpersonalización les da cierto recelo a muchos de ellos.

Puesto que más del 50% de los consumidores deliberan desfavorablemente la publicidad personalizada, sintiendo incluso pavor por el uso dado de sus datos personales por las marcas para “predecir el futuro”.

7 de cada 10 usuarios manifiestan temor en que sus datos personales acaben en malas manos, sujetos por la desconfianza, el 80% de los consumidores les gusta saber qué datos están ofreciendo y que uso recibirá estos datos.

Un tercio de consumidores no ven inconveniente alguno en ofrecer datos a las marcas como son sus hábitos de compra o si disponen de alguna alergia o símil, pero al ofrecer datos bancarios e incluso sobre el estado anímico que presentan, la gran mayoría prefieren evitar dar dicha información y serán más reacio a ello.

Así pues, las marcas deberán apostar por la transparencia en la gestión de la información personal de sus clientes para dar mayor fiabilidad y confianza.

En conclusión, los marketeros y publicistas deberemos aprender a utilizar mejor esta función y dar mayor visibilidad para que los consumidores obtengan mayor confianza sobre esta nueva técnica de marketing, la hiperpersonalización.