¿Cómo tratar a un cliente impaciente?

Ago 5, 2019

Conocer al cliente es una prioridad. Por eso os proponemos describir algunos consejos y pautas a seguir para conseguir su satisfacción.

Si quieres que todo vaya bien, es necesario que como vendedor, te prepares ante las diversas situaciones que pueden presentarse en el día a día con este tipo de clientes.

Los clientes impacientes son fáciles de identificar porque no dudan en mostrar  que tienen prisa para que se le entienda o se le dé una solución cuanto antes. No solo quieren una solución, si no que la quieren YA.

Uno de los rasgos que definen a los clientes impacientes es mirar el reloj constantemente o resoplar con frecuencia para así darse a notar.

Se meten las manos en los bolsillos, levantan la mirada buscando a otro vendedor, dan unos pasos a un lado, se alejan unos metros pero siempre guardando una distancia corta como si estuviera esperando delante de él.

Este tipo de clientes exige una rápida atención sin importarles que haya otros clientes esperando delante de él.

Lo mejor es ponerle bien claras las condiciones desde el principio e indicar al cliente que vas a tardar un poco en atenderlo y proporcionar un tiempo estimado.

Es importante que tú como vendedor, si estás haciendo algina tarea como podría ser la reposicion de los productos, procures dejar esta tarea aunque no esté terminada y atender al cliente lo antes posible. De lo contrario, el cliente se puede sentir impaciente y olvidado.

Es algo que muchos clientes no saben afrontar, pero sólo les queda asimurlo o renunciar a la compra.

Lo más importante a la hora de tratar con un cliente imapaciente es mantener la calma. Demuéstrale que has comprendido que tiene prisa e intenta atenderle lo más pronto posible con argumentos rápidos y sencillos, para conseguir su objetivo: entrar, comprar y salir rápidamente.