¿Cómo tratar a un cliente desconfiado?

La atención al cliente y el servicio que se le ofrece es un tema muy importante.

 

Seguro que habrás escuchado muchas veces frases que aseguran que el cliente tiene la razón, que es lo más importante en nuestra empresa y que debemos cuidarlos. Pues tienen toda la razón, ya que el cliente es el principal motor que mantiene viva nuestra empresa.

Dando por hecho que tenemos claro el papel que juega el cliente en nuestra compañía. Para algunos puede que no sea lo más importante pero sí una de las claves del éxito si conseguimos crear fidelidad y compras recurrentes gracias a ellos.

Por eso es interesante conocer lo mejor posible a nuestros clientes y saber así como actuar con cada uno de ellos.

En este caso, el cliente desconfiado no confía en la opinión de nadie más, para él todo tiene fallos y no hay un producto que se adecue a sus necesidades. Por lo general, estos clientes ya han cometido errores en otras compras, han sido engañados o tienen miedo de que pueda volver a ocurrirle lo mismo.

¿Cómo se comporta este tipo de cliente?

El cliente desconfiado es muy cuidadoso y lento en sus movimientos. Se toma el tiempo de examinar completamente el producto. Jamás olvida experiencias negativas y puede llegar a mencionarlas mientras observa el artículo.

Este tipo de cliente tiene mucha paciencia, puede pedirte que le muestres gran cantidad de modelos de un producto hasta decidirse. Observa hasta el más mínimo detalle del producto y gasta la mayor parte del tiempo en elegir lo que se va a llevar.

¿Cómo tratarlo?

El cliente desconfiado es muy cuidadoso y lento en sus movimientos. Se toma el tiempo de examinar completamente el producto. Jamás olvida experiencias negativas y puede llegar a mencionarlas mientras observa el artículo.

Este tipo de cliente tiene mucha paciencia, puede pedirte que le muestres gran cantidad de modelos de un producto hasta decidirse. Observa hasta el más mínimo detalle del producto y gasta la mayor parte del tiempo en elegir lo que se va a llevar.